La recaudación efectiva del segundo impuesto municipal, el impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana (más conocido como impuesto a las plusvalías), ha retrocedido desde los 6,1 millones en 2020 hasta 3,6 millones en 2024. Esto se debe sobre todo a una reforma que se aplicó en todo el Estado para modificar el tributo y que rebajó la presión fiscal, en 2021, después de varias sentencias que cuestionaban la formulación anterior.
