La recaudación a través de tasas y precios públicos está prevista que crezca casi un 20%, hasta los 11,7 millones. Este incremento se debe, sobre todo, a los ingresos previstos por las licencias urbanísticas de grandes obras programadas, por el aumento del número de inscritos a los equipamientos municipales y por las multas por infracciones de tráfico, por ejemplo, por la implementación de la zona de bajas emisiones (a pesar de que, hasta 2028, las sanciones solo se aplicarán a vehículos censados fuera del municipio).
