Los últimos años, el coste de la energía ha crecido mucho, especialmente de la electricidad, pero últimamente esta ha vuelto a bajar, por el contexto internacional y por el peso creciente de las renovables. El consumo de gas, además, cae por el hecho de que hay cada vez menos días fríos. En total, el coste previsto de la electricidad, el gas y el agua cae un 56%, este año.